¿Cómo podría mejorar el centro de servicios de La Antigua Guatemala?

Para todos los que vivimos en La Antigua Guatemala no es secreto que sufrimos al ir de compras al centro de servicios, más conocido como mercado municipal.

Recuerdo que aún siendo muy pequeño (7 años aproximadamente) mi mamá me llevaba de compras.

En mi persisten las imágenes mentales de los arriates con árboles en el bulevar y en la entrada principal. No como se observa en la fotografía a un costado, que es hoy lugar para ventas (y desorden)

 El lugar que ahora ocupan los taxis era el estacionamiento para los buses que llevaban a San Juan del Obispo y San Pedro las Huertas, unos buses econoline Ford. En ese entonces los buses hacia Santa María de Jesús eran las famosas "Franciscanas".

Todo el conjunto arquitectónico del mercado, según lo recuerdo, cumplía con las normas de diseño para este tipo de edificaciones. Al comparar esos recuerdos con lo que hoy es este centro de servicios me pregunto:

¿Qué pasó con el mercado municipal? ¿En que momento se volvió un caos? ¿Quién autorizó la construcción de nuevos puestos en las afueras?  ¿por qué terminaron con el ornato? ¿qué pasó con el área de carga? 

A todas estas preguntas, seguramente, podrán responder las administraciones municipales pasadas. Muchas de ellas envueltas en corrupción, tráfico de influencias y compra de voluntades. Pero en este momento es algo que dejaré de lado para detallar algunos problemas y proponer posibles soluciones. 

    • No cuenta con hidrantes en caso de incendio. 
    • No existe señalización para evacuación. 
    • Los pasillos son demasiado estrechos para evacuar rápida y eficazmente tanto a vendedores como compradores
Para poder prevenir, en este caso las posibles soluciones serían las siguiente:

a. Colocar extintores. Porque construir una red de agua para abastescer hidrantes o tomas con mangueras en caso de incendio costaría al municipio una significativa cantidad de dinero.

b. Señalizar y establecer las rutas de evacuación, puntos de reunión, zonas seguras. En este punto también serviría para los casos de temblores fuertes o terremoto, que constantemente tenemos en nuestro país.

c. Aunque parezca increíble, el mercado tiene, en los pasillos, las dimensiones que establece la norma internacional para este tipo de edificaciones: el mínimo, para que dos personas puedan caminar es de 1.15 (Neufert. pag. 27) y considero que en el mercado hay mucho más del mínimo. El problema es que los arrendatarios se han apropiado de los caminamientos y han extendido sus ventas. La solución es regresar a todos los arrendatarios a sus puestos y, de forma drástica y con sustento técnico, evitar las ventas ambulantes.

Claro, mucho, en estas soluciones, requieren también de la voluntad de los propios arrendatarios para evitar tragedias. La educación juega un papel importante en este aspecto. Hay que educar al vendedor para que vele por su seguridad, no solamente por el valor económico de sus productos. Un mercado ordenado, será un mercado que vende.

Una propuesta final es que se creen otros mercados, quiza de menos tamaño, para poder trasladas a quienes estén fuera del edificio. Claro está que esto representa una fuerte inversión.

¿Algún día podremos contar con un mercado ordenado?

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